
Un día caminabas por la calle con tu celular, te grite y me ignoraste te grite de nuevo y no me escuchaste hasta que volviste la mirada hacia a mi y te apartaste el teléfono, te gritaba para que no caminaras como idiota por la calle, por que tu teléfono nunca tenia crédito o estarías tan ebrio que no lo recordabas, subiste al carro y te pregunte a donde ibas y con quien hablabas; me contestaste que solo caminabas, que habías salido del bar pensando en hablarme, en efecto estabas ebrio y sin un solo peso.
Enseguida me pediste una canción, cambie de track y cantaste hasta que te quedaste dormido en el asiento trasero. Volteaba y te miraba pensando en que eras un estupido, un perdedor al que amaba y que yo era una estupida por eso.
Llegamos, despertaste y dijiste; un whisky por favor! mi amigo te ofreció algo y lo único que tenia era un tequila que le habían regalado, algún pariente de Guadalajara.
Me mirabas de una manera extraña... de arriba abajo, como deseándome.
Tomaste el tequila tiraste el vaso me halaste de los cabellos y me besaste.
Después, platicamos y me di cuenta que no sabias cuantos años tenia, me dijiste que me amabas y después de eso me dejaste.
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